Administración pública · Costes
Lo que cuesta de verdad una plataforma ciudadana
Una plataforma ciudadana municipal en España parte de 15.000 € y pasa de 60.000 € cuando hay muchas fuentes que integrar, trámites con firma y apps nativas. Casi nadie publica esa cifra, así que la escribimos aquí — construimos SomosTorre para Torrelavega y la operamos cada día.

Por qué nadie publica estos precios
Si eres concejal o técnico municipal y buscas cuánto cuesta una app para tu ayuntamiento, no vas a encontrar una cifra. Encontrarás formularios de contacto. Hay dos razones y ninguna te beneficia: la primera es que muchos proveedores ajustan el precio a lo que creen que puedes pagar, y publicar una cifra les quita ese margen; la segunda es que un proyecto mal definido puede costar cualquier cosa, y sin definirlo nadie quiere comprometerse.
El resultado es que los ayuntamientos pequeños presupuestan a ciegas. Piden tres ofertas que difieren en un orden de magnitud, no tienen forma de saber cuál es razonable, y a menudo acaban comprando un portal que nadie abre. Esta nota es el intento de arreglar eso desde el otro lado.
De qué se compone una plataforma cívica
Cuando un ayuntamiento dice «queremos una app», lo que suele querer es que la información municipal deje de estar repartida en cinco sitios. Ese es el problema real y el que marca el coste. Una plataforma cívica típica tiene cinco piezas:
- Agregación de datos. Transporte, incidencias, agenda, calidad del aire, avisos. Cada fuente tiene su formato, su ritmo de actualización y sus caídas.
- Un canal de vuelta. Que el vecino abra una incidencia desde el móvil y pueda seguirla. Esto es lo que convierte un portal en una plataforma.
- Panel de gestión. Para que el personal municipal administre contenidos sin llamar al proveedor por cada cambio.
- Distribución. Web, y normalmente apps nativas de iOS y Android publicadas a nombre del ayuntamiento.
- Operación. Monitorización, copias, actualizaciones y adaptación a cada versión de iOS y Android. Esto no termina nunca.
La primera pieza es la que más se subestima al presupuestar. Veinticinco fuentes de datos no cuestan veinticinco veces lo que cuesta una: cada una llega en su formato, cambia sin avisar y falla a su manera, y lo que marca el precio no es conectarlas una vez, sino sostenerlas durante años. Es la partida que más separa un presupuesto realista de uno optimista.
Las cifras
Estos son nuestros precios de partida publicados. La fila de un proyecto complejo es una estimación nuestra, y la marcamos como tal:
| Alcance | Coste orientativo | Qué incluye |
|---|---|---|
| Adaptación | desde 15.000 € | Plataforma existente adaptada a tu municipio, con tus fuentes de datos y tu marca |
| A medida | desde 30.000 € | Web más apps nativas iOS y Android, integraciones en vivo y panel de gestión |
| Complejo | estimación: más de 60.000 € | Muchas fuentes, trámites con firma, integración con sistemas municipales existentes |
| Operación | desde 450 €/mes | Monitorización, copias, actualizaciones y fuentes nuevas |
La cifra de 15.000 € no es casual. En España, el contrato menor de servicios permite a una administración contratar directamente, sin licitación, por debajo de ese umbral. Para un ayuntamiento pequeño eso puede ser la diferencia entre tener la plataforma este año o dentro de dos. Confirma siempre el umbral vigente con tu secretaría o intervención antes de planificarlo.
Qué encarece un proyecto
- Trámites con firma electrónica. Pasar de informar a tramitar multiplica el alcance: identidad, firma, registro y conservación.
- Integración con sistemas municipales heredados. Si el padrón o el gestor de expedientes no tiene API, hay que resolverlo por otro camino y se nota en el presupuesto.
- Fuentes que no existen todavía. Si los datos de transporte no están publicados, alguien tiene que publicarlos primero.
- Multiidioma real. No traducir: mantener. Cada idioma es contenido que alguien tiene que actualizar para siempre.
Y lo que no encarece tanto como parece: el diseño. Una plataforma cívica bien hecha es sobria por necesidad — la gente la abre para saber a qué hora pasa el autobús, no para admirarla.
Qué preguntar antes de firmar
- ¿De quién es el código? Debe quedar a nombre del ayuntamiento, igual que las cuentas de App Store y Google Play. Si no, cambiar de proveedor significa cambiar de plataforma.
- ¿Qué pasa cuando una fuente cambia de formato? Ocurrirá. Pregunta si está cubierto por el mantenimiento o si es un extra cada vez.
- ¿Quién publica las actualizaciones de las apps? Apple y Google cambian requisitos cada año, y eso no lo decide el ayuntamiento. Pregunta si entra en la cuota o se factura cada vez.
- ¿Cuánto cuesta el año dos? El coste de operación es el que decide si la plataforma sigue viva en 2030.
- ¿Puedo verla funcionando? Si el proveedor no puede enseñarte una plataforma suya en producción con usuarios reales, estás pagando su curva de aprendizaje.
Nuestra referencia
SomosTorre es la plataforma cívica de Torrelavega: más de veinticinco fuentes de datos, incidencias, trámites, agenda, comercio local y un asistente con IA, en web y en apps nativas de iOS y Android. Más de 2.500 vecinos la tienen instalada en una ciudad de 52.000 habitantes, las descargas son orgánicas, está catalogada en datos.gob.es y Eolas Prints S.L. figura como proveedor de soluciones en el Smart Cities Marketplace de la Comisión Europea.
La construimos, la lanzamos y la operamos nosotros. Por eso podemos publicar estas cifras: no son una estimación de manual, son lo que nos cuesta.
Casi nadie publica estas cifras. Nosotros podemos porque somos quienes las pagan.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una app para un ayuntamiento en España?
Desde 15.000 €, según el alcance. Una adaptación de una plataforma existente a un municipio concreto parte de 15.000 €, que está dentro del límite de contrato menor de servicios y permite contratación directa. Una plataforma a medida con web y apps nativas parte de 30.000 €. A eso hay que sumar la operación, desde 450 € al mes.
¿Se puede contratar sin licitación?
Por debajo del umbral de contrato menor de servicios, sí, mediante contratación directa. Por encima hay que licitar. El umbral lo fija la Ley de Contratos del Sector Público y conviene confirmarlo con la secretaría o la intervención del ayuntamiento antes de planificar el proyecto.
¿Cuánto se tarda en tener una plataforma cívica funcionando?
Entre tres y seis meses para la primera versión en producción si se parte de una plataforma existente que se adapta. Un desarrollo completamente a medida con apps nativas publicadas en ambas tiendas suele ir a seis meses o más, sobre todo por los plazos de revisión de Apple y Google.
¿De quién es el código de la plataforma?
Debe ser del ayuntamiento. El repositorio, los datos y las cuentas de App Store y Google Play tienen que quedar a nombre de la administración. Si no es así, cambiar de proveedor obliga a cambiar de plataforma, y eso es lo que convierte un contrato de mantenimiento en una dependencia.